El número uno del mundo, Novak Djokovic, tuvo un día para el olvido en Wimbledon. Es que el serbio jugó realmente muy mal los dos primeros sets ante el estadounidense Sam Querrey y la lluvia lo salvó de volverse temprano a casa.
Djokovic peleó el primer set hasta el final, pero lo perdió y su nivel desapareció. Querrey aprovechó su chance y le hizo pagar su bajo rendimiento.
— EFE Noticias (@EFEnoticias) 1 de julio de 2016 ">
El resultado era 7-6 y 6-1 para el estadounidense cuando la lluvia volvió a dar la nota en el Grand Slam ingles.
Los organizadores esperaron hasta que cayó la luz en Inglaterra y el partido se completará mañana. De esta manera, el serbio se salvó de milagro y deberá ajustar varios aspectos de su juego para poder torcer la historia.
El serbio, ganador de los últimos cuatro torneos de Grand Slam, no pudo encontrarle nunca la vuelta a su encuentro por la tercera ronda que se estaba disputando en la cancha 1 y mañana no tendrá margen de error en la reanudación del choque.
Djokovic, de todas formas, ya logró el año pasado dar vuelta un 2-0 en Wimbledon, cuando venció al sudafricano Kevin Anderson en los octavos de final camino a su tercer título en el All England Club.