Haití llegó a esta Copa América como una de las selecciones más débiles, quizás la más débil de todas. Sin embargo a Perú le costó bastante ganarle y, de hecho, los haitianos estuvieron muy cerca de sacar un empate.
Es que sobre el final del encuentro, en la última jugada del partido, Kervens Belfort conectó de cabeza un tiro libre, con el arco a su merced, pero la tiró afuera. El jugador lamentó en el alma su yerro y no pudo contener las lágrimas por la oportunidad desperdiciada.