El suizo Roger Federer avanzó a la tercera ronda en el torneo de tenis de Wimbledon cobijados bajo el techo de la pista central, en una jornada con largas esperas y numerosas cancelaciones por la lluvia en Londres.
El suizo apenas enfrentó dos ocasiones de quiebre ante un jugador que cumplía el sueño de su vida tras reconsiderar dejar el tenis hace cuatro meses.
El encuentro tuvo una atmósfera única, ya que los amigos y familiares de Willis hicieron un show aparte, al igual que en su triunfo inicial ante el lituano Ricardas Berankis en la pista 17.
Willis, que se gana la vida como profesor de tenis en Warwick, saludó al público tras el partido y recibió hasta más ovaciones que el propio Federer, ganador siete veces en la "Catedral".
"Fue un partido muy diferente que cualquier otro aquí en Wimbledon, Marcus puso mucha energía en la pista, con los fans y su personalidad", comentó tras la victoria el suizo.
"Para él fue como cuando entré a la Central contra Pete (Sampras) en 2001, recuerdo que estaba muy nervioso. Él no tenía nada para perder", añadió.
Willis inclusive dio una entrevista a pie de pista, algo no habitual con los jugadores que pierden. "Lo disfruté mucho, pero me queda mucho por aprender, necesito seguir intentando", comentó el zurdo, de 25 años.
Fuera de la pista central, la única techada en el complejo londinense, pocos partidos pudieron completarse. Tras las precipitaciones del mediodía, las 18 canchas restantes fueron cubiertas con las lonas protectoras durante cinco horas, a la espera de un guiño de las grises nubes. Luego de una reanudación temporal hacia la tarde, el tiempo aún continúa inestable en la capital británica.