El presidente de la Federación Inglesa de Fútbol (FA), Greg Dyke, admitió hoy que "puede ser grande" el impacto sobre el fútbol británico por el resultado del referéndum que determinó la salida del Reino Unido como miembro de la Unión Europea y lamentó que esa decisión dejara eventualmente afuera a "grandes jugadores" extranjeros por una limitación de cupo.
"Es demasiado pronto para saber cuál será el impacto en el fútbol inglés, pero puede ser grande. Sería una pena si algunos de los grandes futbolistas europeos no pueden venir", aseguró Dyke.
"Siempre he dicho que es una pena que cada vez haya menos jugadores ingleses en los equipos de la Premier League -alrededor de 30 por ciento-. Si esta medida ayuda a que el número se incremente, es perfecto, pero lo que no quiero es perder a los mejores futbolistas europeos", añadió el directivo, según declaraciones reproducidas por la agencia EFE.
Con el afán de aventar temores, la Premier League garantizó que se mantendrá como una "competencia enormemente exitosa" pese a la victoria del Brexit, algo que podría tener efectos perjudiciales para el fútbol británico, principalmente relacionados con el fichaje de jugadores.
El director ejecutivo de la Liga Inglesa, Richard Scudamre, reivindicó el potencial del torneo y prometió compromiso para trabajar junto al gobierno en cualquier proceso que se inicie, a la vez que expresó dudas sobre el escenario planteado tras la votación.
"La Premier es una competición deportiva enormemente exitosa que tiene una fuerte implantación doméstica y global. Esto continuará siendo así al margen del resultado del referéndum", señaló a través de un comunicado oficial.
El texto refiere a "la incierta naturaleza del panorama político y regulador tras el voto de la salida" y evitó teorizar sobre sus "implicaciones hasta que haya mayor claridad".
"Nosotros claramente continuaremos trabajando con el gobierno y otros organismos sea cual sea el resultado de cualquier proceso", concluye.
El fútbol británico mostró su firme apoyo a la permanencia en el bloque europeo, el presidente de la Premier, Richard Scudamore, y los veinte clubes de la Liga pidieron el voto para la campaña por el "Bremain", la permanencia en la UE. Sin embargo, pese a las advertencias de economistas, políticos y expertos, el llamado Brexit se impuso en la consulta por más de un millón de votos (17.410.472 frente a 16.141.241 -un 51,9% frente al 48,1%-).
Una vez aprobado en el Parlamento, el Reino Unido tendrá un mínimo de dos años para fijar los términos y condiciones de su salida de la Unión Europea, mientras el fútbol británico deberá reinventarse para verse afectado lo menos posible.
Con la llamada "sentencia Bosman" 1995, cuando se aplicó el tratado de libre circulación y se abrió el mercado para los futbolistas comunitarios, el fútbol europeo cambió notoriamente porque los equipos dejaron de depender exclusivamente del talento nacional y se abrieron a una fuerte influencia de los extranjeros.
La ampliación de la Unión Europea en las últimas décadas -de 15 a 28 estados miembros-, más los acuerdos con los territorios de ultramar o países como Suiza o Noruega, aumentó el número de futbolistas considerados comunitarios, que no ocupan plaza de extranjero.
Según estudios realizados en el Reino Unido, el número de futbolistas comunitarios que se desempeñan en la Premier League y que pasarán a ser extracomunitarios, por lo que tendrían que obtener visa de trabajo, supera con creces los cien, de los cuales sólo alrededor de 40 o 50 cumplirían con los requisitos para conseguir el permiso.
Estrellas como los franceses N'Golo Kanté, Dimitri Payet y Anthony Martial o los españoles Ander Herrera, Jesús Navas, Adrián San Miguel y Nacho Monreal no cumplirían los requisitos del Ministerio del Interior británico.
El visado para jugadores extracomunitarios en el Reino Unido se otorga si el futbolista ha disputado en los dos últimos años al menos el 75 por ciento de los encuentros internacionales con su selección, que a su vez debe estar situada entre las 70 mejores del mundo. En caso de no cumplir con esto, se debe demostrar que tiene una calidad excepcional para extender el permiso.
De acuerdo a la BBC, en total serían 332 los jugadores de la Premier League, Championship -segunda categoría- y Scottish Premiership que dejarían de cumplir los requisitos para jugar en las Islas.
Sin embargo, a corto plazo, la situación no sería tan drástica, puesto que la FA y la Premier League intentarán buscar con el gobierno algún tipo de acuerdo bilateral similar al que tienen Noruega y Suiza para los futbolistas que juegan en la máxima categoría del fútbol inglés.
El Brexit afectaría también los jugadores británicos que juegan fuera del Reino Unido, como es el caso del galés Gareth Bale en el Real Madrid o el inglés Ravel Morrison en el Lazio, que pasarían a ser extracomunitarios, por lo que ocuparían plaza de extranjero en sus equipos.