"Passarella me pidió 300 mil pesos para volver a River"

El ex jugador e ídolo Millonario Hernán Crespo contó que no pudo volver a jugar en Nuñez porque el Kaiser le pidió dinero. Los detalles.

Crespo contó que Passarrella no lo llamaba pese a que el tema estaba instalado en los medios y que él había realizado un primer acercamiento. Entonces fue al Monumental para intentar hablar con el presidente y ofrecerse para volver a jugar con la camiseta roja y blanca. Allí se encontró con Juan José López, entrenador del equipo en ese momento, y con varios jugadores. El Kaiser no estaba.

"Un utilero me prestó el teléfono y lo llamé en el momento. Le conté que estaba ahí y que quería hablar con él. Me dijo que lo espere, que ya nos íbamos a juntar porque era un momento complicado para él", detalló sobre la charla con el ex presidente millonario. Su estadía en Argentina era de diez días y tenía una clara intención: arreglar su retorno a River.

Passarella le pidió el teléfono y quedó en contactarse con él. Pocas horas después de esa primer charla telefónica, Crespo se cruzó con el ex entrenador en un Shopping del barrio de la Recoleta, donde había ido a comer con su mujer.

"El justo se reunía con alguien ahí y yo fui a saludarlo. Me dijo: "Quiero hablar con vos". Yo, por supuesto, le dije que había vuelto al país para eso. Y ahí llegó la frase. Me dijo: "Escúchame, ¿no tenes 300 lucas? Necesito para el fideicomiso y otras cosas", contó.

Crespo no podía creer lo que estaba escuchando. "Me quería morir. Quería hablar con él para volver a River y me vino con esto", recuerda. Le respondió con educación y sorpresa. "Mirá Daniel. Si es para comprar jugadores, te puedo dar alguna mano desde Italia. Arreglar algún encuentro con alguien. Ya está, gracias. Chau", fueron las pocas palabras que le sirvieron de respuesta.

El ex delantero millonario asegura que hoy puede contar esa situación pero que en aquel momento no lo podía hacer. El clima en River era muy espeso y el descenso se había convertido en un final anunciado. La presión en el club subía y los resultados no llegaban. "Si yo lo decía en el momento, lo estábamos velando a Daniel", sostuvo.

"Fue un dolor horrible. Volví a Italia y le dije al presidente de Parma que no tenía ganas de jugar. Me pidió una mano, que estuviera un tiempo más en el plantel. Firmé por un año y a los seis meses me retiré. Quedó como que yo no quise volver a River, pero eso no es verdad", sentenció.