El entrenador Eduardo Domínguez se mostró enojado tras la eliminación de Huracán en la Copa Libertadores al perder como visitante ante Atlético Nacional de Medellín y reveló que el árbitro del partido, José Argote de Venezuela, debía pedirles "disculpas" a sus dirigidos luego de tartarlos de "cagones".
"Lo que queríamos era un partido parcial, pero el árbitro le dijo cagones a mis jugadores. Entonces, si el árbitro les dice eso que se los diga en la cara o que venga al vestuario a pedirnos disculpas, porque no son ningunos cagones mis jugadores", aseveró.
En una conferencia de prensa que dio tras el encuentro, Domínguez indicó: "Yo voy más allá, al vocabulario que usó con los jugadores. Si la autoridad máxima no respeta y nosotros sí lo hacemos, se hace difícil. Eso es lo que más duele, porque está ternado para los Juegos Olímpicos y en el partido estábamos doblegando a un gran equipo, que no necesita de esto porque tiene grandes jugadores".
"Un auxiliar de Atlético Nacional nos gritó el gol en el banco y lo que sucedió en el final con la seguridad son cosas que no nos gustan, pero el ambiente al estar tan tenso es comprensible que una mano se pueda ir por parte de la seguridad", dijo.
Más tarde, el técnico de Huracán señaló: "Se pudo estar a la altura de un gran rival, pero hubo tres hechos claves. El primero fue que lo amonestó a Wanchope (Ramón Ábila) cuando estaba un metro habilitado y definió porque sabía que no estaba en fuera de juego".
"El segundo fue el penal que el línea dijo que no fue y después la expulsión que todavía no sabemos por qué lo expulsó. Analizo el partido y siempre caemos en un hecho trascendental como la roja a (Federico) Mancinelli", expresó.