El festejo del segundo título de la historia obtenido por Lanús en primera división no contempló un paso por el Obelisco, donde lo esperaba un grupo de adeptos, pero sí en su estadio de 'La Fortaleza', donde los hinchas que no pudieron ir a la cancha de River Plate y los que acompañaron al plantel en el 'carroussel' de la alegría desde el Monumental hasta Arias y Guidi dieron rienda suelta a una merecida celebración.
La caravana 'granate' partió desde Núñez más de dos horas después de terminado el encuentro y si bien por razones de seguridad no pasó por la Plaza de la República, tradicional escenario de celebraciones deportivas donde los esperaba un grupo de hinchas que sabían de esa posibilidad que quedó trunca a último momento, una vez que todos llegaron al estadio de Lanús pudo empezar la verdadera fiesta.
"Tal vez con el tiempo se recuerde a este equipo y se lo valore mucho más", confió dentro del campo de juego de Lanús el 'padre de la criatura', Jorge Almirón, quien pidió que "este plantel campeón no se desarme".
"Pero yo personalmente quiero reivindicar a Ricardo La Volpe, mi maestro en México y en el fútbol, que no fue comprendido pero es un enorme entrenador y me enseñó todo lo que sé", coronó el técnico que hace menos de un año fue desvinculado por Independiente pese a haber realizado una buena campaña.
"Lo que pasa es que en Lanús tengo jugadores con más experiencia de los que tenía en Independiente", comparó Almirón.
Pero antes de sumergirse en la celebración masiva el entrenador de 44 años aclaró que Pablo Mouche, delantero titular por derecha durante todo el torneo que fue reemplazado por Oscar Junior Benítez en la final, no actuó en el partido más importante del semestre "porque el lateral José Luis Gómez debía seguir las diagonales de Sebastián Blanco y entonces él tenía que terminar en su lugar".
El detalle, que tácticamente sirvió al equipo más allá de que Benítez abrió el marcador con un cabezazo, marcó a fuego el buen ojo de Almirón como técnico del mejor Lanús de la historia por la incomparable campaña realizada y uno de los cinco más contundentes del profesionalismo argentino.
Finalmente Almirón destacó a su homónimo dirigido Miguel como un "jugador distinto" y al lateral derecho José Luis Gómez como "un futbolista con futuro europeo", al tiempo que manifestó su admiración por el entrenador del seleccionado argentino, Gerardo Martino, "que regaba las canchas de buen juego cuando dirigía a Newell's".
La fiesta terminó en el estadio 'granate' a las 22.30 en punto, cuando el titular del club, Nicolás Russo, que hoy presentará los avales correspondientes (siete) para ser candidato a presidente de AFA el próximo 30 de junio, ordenó apagar las luces de una 'Fortaleza' que quedó vacía de gente pero superpoblada de duendes, esos que hicieron de Lanús un equipo mágico para esta opaca realidad del fútbol argentino.