La celebración de la undécima Copa de Europa del Real Madrid tuvo una anécdota que a punto estuvo de acabar en un serio incidente cuando Sergio Ramos estuvo de ser impactado por un árbol cuya distancia el conductor calculó mal y que llegó a quitar la gorra a algún miembro del equipo.
Por fortuna, el defensor estuvo rápido de reflejos y se tuvo que agachar en el último instante para evitar el impacto y poder continuar sin mayores incidencias el trayecto.