El futbolista portugués Cristiano Ronaldo disparó hoy las alarmas al abandonar enfadado el entrenamiento del Real Madrid tras sufrir un golpe en el muslo derecho.
El conjunto blanco se ejercitó con Cristiano Ronaldo incluido, pero a la hora el portugués abandonó el campo después de un choque con el arquero Kiko Casillas. El delantero tiró con rabia una botella al campo y no respondió a los periodistas que le preguntaron por su estado de salud.
A cuatro días de la final de la Liga de Campeones ante el Atlético de Madrid, su estado físico sigue ofreciendo motivos para la especulación, acrecentados tras el suceso de hoy.
Cristiano Ronaldo sufrió a finales de abril una lesión muscular, aunque volvió para jugar el final de la Liga española y la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones ante el Manchester City.
Durante los últimos días la incógnita sobre su estado se avivó y el Real Madrid extremó las precauciones con el portugués. Así, no jugó el sábado un partido de entrenamiento diseñado por su técnico, Zinedine Zidane, para preparar la final de la Liga de Campeones.
Antes de la sesión, Zidane expresó su confianza por recuperar a Cristiano Ronaldo en buena forma.
"Creo que no va a haber problema. El sábado tuvimos un partido entre nosotros y no jugó por precaución, pero llegará para el sábado. No creo que haya problemas. Llegamos en forma, como tenemos que estar. La única pega importante es lo de Varane (con una lesión muscular), eso sí que es muy grave", declaró.