El presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici se metió en el análisis futbolístico del primer equipo Xeneize y al entrar en comparaciones juzgó que este conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto "es más ofensivo" que el de su antecesor, Rodolfo Arruabarrena.
No dejó tema sin tocar Angelici en Fox Sports, donde también confesó que le "gusta" el delantero de Huracán Ramón Abila porque "tiene personalidad, hace goles todos los partidos, y por eso lo quiere cualquier equipo".
Sobre el punto analizó que en junio próximo y a propósito de la lesión de Daniel Osvaldo (fractura de la falange proximal del quinto dedo del pie izquierdo) "seguramente Guillermo va a pedir a algún jugador. Necesitamos un nueve de área, pero el Mellizo no me habló de Lucas Viatri para que vuelva, porque no sé si es del gusto futbolístico del entrenador".
"Por ahora hay que esperar que se recupere Osvaldo de la lesión. Me preocupa que no juegue porque lo trajimos para eso. Fue una apuesta y sigo convencido de que es un jugador distinto si no estuviera lesionado. Tiene contrato por dos años. Estoy confiado de que se recuperará y le aportará mucho al equipo", evaluó.
Y en cuanto al retorno de Nicolás Blandi desde San Lorenzo en junio próximo reveló que "en su contrato dice que en mayo hay que ir a una subasta interna a sobre cerrado por el otro 50 por ciento del pase (la otra mitad es del club de Boedo)".
Después el máximo directivo boquense se metió de lleno en el análisis del equipo y sostuvo que "va apareciendo y mejorando. Tuvo varios minutos buenos contra Atlético Rafaela. El equipo de Guillermo es más ofensivo que el de Arruabarrena, porque trabaja más en ataque y presiona en toda la cancha".
Acto seguido remarcó que "Carlos Tevez piensa terminar su carrera en Boca porque quiere mucho al club" y sobre la ampliación de la Bombonera, tema que también desvela al hincha de Boca como el del 'Apache', confió que recibió "una propuesta de arquitectos de Eslovenia para la ampliación del estadio. La estamos estudiando. No es la solución definitiva, porque hay que sentar a toda la gente. Dura dos años y medio la refacción para tener la misma capacidad de gente que ahora, o sea 50.000 personas. Cuando estemos convencidos de lo que vamos a hacer, recién ahí lo comunicaremos".
"La Bombonera va a quedar en cualquier circunstancia. Quiero agotar todas las posibilidades sobre ampliación y tener una charla con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por el impacto ambiental de una cancha nueva. Es un tema a tratar seriamente, más allá del sentimiento. Mucha gente me para en la calle y me pide un estadio nuevo, mientras que otros me putean porque no quieren irse de la Boca", comentó.