"Es imposible no soñar con algo más"

Sergio Rondina, entrenador de Arsenal, se mostró ilusionado tras la goleada de su equipo ante Quilmes, que lo dejó escolta.

El entrenador de Arsenal, Sergio Rondina fue elocuente anoche, después de que su equipo goleara como visitante a Quilmes por cuatro a uno, lo que lo llevó a situarse a un punto del líder del grupo 1, Godoy Cruz, al afirmar que ya se permiten "soñar con la final del torneo", y apuntó que este buen momento deportivo se debe "al gerenciamiento que se llevó a cabo este año con el fútbol del club".

"Es imposible no soñar con algo más que el objetivo que nos habíamos planteado al inicio del torneo y que estamos cerca de cumplirlo, porque las pretensiones eran las de sumar entre 20 y 25 puntos y llevamos 19", le apuntó Rondina a Télam.

"Es que este equipo no tiene techo, aunque debemos seguir trabajando para corregir algunos errores y por eso, si mejoramos esos aspectos nos podemos ilusionar con pensar en una final", enfatizó.

El técnico indicó que de "todas maneras este es un torneo engañoso porque hay un solo descenso, pero en el próximo va a haber cuatro. Por eso para nosotros es fundamental hacer ahora un buen colchón de puntos".

"Pero la verdad es que con el gerenciamiento (el fútbol de Arsenal está desde principios de año en manos del empresario y representante de jugadores Christian Bragarnik) el club se pudo ordenar, llegaron buenos jugadores y económicamente se mejoró porque estamos todos al día con los sueldos", advirtió.

"Y en cuanto al juego de hoy, fue clave el segundo gol, porque hasta ese momento el partido había sido parejo, ya que Quilmes convirtió primero, pero por suerte empatamos enseguida y al darlo vuelta rápido todo se encaminó", concluyó.

En tanto en el camarín de enfrente el técnico quilmeño Alfredo Grelak admitió haberse quedado "con bronca, porque se habían hecho méritos para ganar el partido y resultó que al convertir entramos en cierto relajamiento y ellos lo dieron vuelta enseguida".

"Pero también hay que convenir que la situación en que está el club se siente a la hora de los partidos, por más que todos nos mentalizamos en el juego. Es que hace cuatro semanas que no concentramos y eso es dar ciertas ventajas que en primera división no se permiten. Y estos problemas repercuten en el equipo", refrendó.

A los jugadores de Quilmes les deben cuatro meses de salarios y según indicó su máximo referente futbolístico, "porque todos los jugadores son profesionales deben poner la cara para sacar esto adelante, aunque con esta situación es casi imposible".