Unos quince barrabravas de Deportivo Español ingresaron a la popular visitante en el entretiempo del partido que Platense le ganó 1 a 0 y dispararon de manera intimidatoria a los 50 miembros de la delegación del Calamar allí presentes.
Según pudo reconstruir NA con testigos del hecho, los violentos abandonaron la tribuna local y dieron la vuelta por la calle hasta llegar a la otra cabecera.
Sorpresivamente, lograron ingresar a la visitante donde estaban jugadores de Platense que no fueron convocados para el partido, familiares de los futbolistas y directivos de la institución. De acuerdo a lo relatado a esta agencia por Santiago Bianchi, delantero del Calamar, los barras eran "unos quince y estaban armados, buscaban intimidarnos".
"De milagro pudimos ingresar al campo de juego por una puerta que estaba abierta y algunos pudieron ir hasta la zona de vestuarios para resguardarse. Fue una locura, por suerte no hay que lamentar heridos", dijo Bianchi.
Lo llamativo es que los violentos entraron por una puerta a la popular pero, cuando comenzaron los disparos, la gente de Platense intentó salir a la calle por esa misma puerta y se encontró que estaba cerrada. A raíz de este incidente, que generó la intervención de la Policía con balas de goma, la reanudación del partido se vio demorada, pero cuando se calmaron las aguas la pelota siguió rodando.