Apesadumbrado y con enojo indisimulado, Juan Martín del Potro vertió a un grupo íntimo con el que compartía la post derrota en Miami una confesión categórica.
"Si debo volverme a operar, abandono el tenis". Consternados, los acompañantes lo alentaron e instaron a que siguiera luchando e insistiendo en su recuperación.
El tandilense, categórico, señaló: "A los quince minutos de comenzado el partido empezó el dolor, que se incrementó con el correr de los games. No sólo duele, sino me impide desarrollar mi mejor juego y estar a la altura de los desafíos de cada torneo".
Más de un año lleva Juan Martín entre operaciones (dos) y permanente terapia de rehabilitación, sin conseguir una cura total.
Son tiempos cruciales para la continuidad en los courts de quien fuera número cinco en el ranking mundial y la máxima esperanza nacional.