El árbitro es la autoridad máxima en un partido de fútbol, pero aún hay jugadores que no lo entienden.
En una liga menor de Italia ocurrió un episodio insólito y a la vez preocupante en el partido entre Castel San Niccolò y Fortis Arezzo: el número 11 del local fue expulsado y le dio una patada brutal al árbitro, aunque no pudo ni moverlo de donde estaba parado.
La reacción del juez fue dar por terminado el partido aunque todavía faltaban 20 minutos.