Tantas veces criticado por su poca efectividad desde la línea de libres, Andre Drummond tuvo finalmente su esperada revancha. El jugador de los Detroit Pistons convirtió un triple para el recuerdo y se metió en la historia de la NBA.
En el encuentro ante Toronto Raptors, el pivote recuperó un balón en su propio campo y, apremiado por el reloj, lanzó un tiro casi para sacarse el balón de encima, aunque con tanta precisión que fue a parar directo al aro contrario.