Argentina es uno de los países donde el fútbol se respira y brota del pavimento y sus potreros. A lo largo de la historia, fue protagonista con diferentes circunstancias de la historia grande del deporte que apasiona a un planeta entero.
Bajo esta lógica, la FIFA inauguró su museo con la colección de los diferentes mundiales y generó un hueco para que los protagonistas de este país dejen su huella en el edificio Haus zur Enge, ubicado en el corazón de Zurich, Suiza. Son 3000 metros cuadrados destinados a exponer en las tres plantas los diferentes objetos que marcaron los mundiales.
Un arcoíris con las camisetas de todas las selecciones que disputaron mundiales.
Más allá de los cinco objetos argentinos que se destacan, están también piezas como la pipa que usaba el técnico italiano Enzo Bearzot que utilizaba en el Mundial de España 1982 cuando condujo a su selección al título, como así también el botín de oro, balón de oro y la casaca deTotó Schilacci de 1990, el buzo de salida de Pelé en 1958 y la camiseta del goleador en ese certamen, dos plateas de Wembley, el documento de 1913 donde FIFA e IFAB (Internatioal Board) firman la unión, la base de la desaparecida Copa Jules Rimet, la camiseta del astro polaco Zbignew Boniek y la de Gaetano Scirea, ambas de 1982.
"Sin Historia no hay futuro. Y ya era hora de que la historia del fútbol mundial tuviera un lugar en el que mostrar cómo el fútbol conecta e inspira al mundo. Aquí se demuestra que el fútbol se juega en cualquier tipo de circunstancias, condiciones y escenarios", señaló Stefan Jost, uno de los responsables del Museo.
LOS CINCO OBJETOS ARGENTINOS
Las camisetas de Américo Gallego y Ruud Krol representan la Final del Mundial 1978 disputado en Argentina. Además, una perlita: la camiseta de Kimberleyde Mar del Plata que usó Francia ante Hungría en el José María Minella por no tener casacas alternativas en el estadio.
El pasaporte de Luis Monti, hombre que se destacó en San Lorenzo, Boca, Huracán y Juventus. ¿El motivo? Es el único jugador que disputó dos finales con selecciones diferentes: subcampeón con Argentina en 1930 y campeón con Italia en el Mundial de 1934.
La pelota que se utilizó en Wembley el 23 de julio por la Copa del Mundo de 1966 en el duelo entre Inglaterra 1 y Argentina 0. La tenía el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, quien realizó la histórica expulsión a Antonio Rattín.
El intercomunicador con el que Horazio Elizondo fue advertido del cabezazo de Zinedine Zidane al italiano Marco Materazzi en la Final del Mundial de Alemania 2006.
El único recuerdo de un equipo: la camiseta que San Lorenzo le dedicó al Papa Francisco en el partido con Colón de Santa Fe el 16 de marzo de 2013, tres días después de que se iniciara su pontificado. La misma es la 7 que utilizó Julio Buffarini, mientras que la 8 de Enzo Kalinski permanece como alternativa ante algún problema.