El español Nicolás Almagro se clasificó hoy finalista del torneo ATP de Buenos Aires al vencer a su compatriota David Ferrer en el court "Guillermo Vilas" del Lawn Tenis Club.
El murciano se impuso con parciales de 6-4 y 7-5 tras 1 hora y 51 minutos de juego, y mañana definirá el torneo ante el austríaco Dominic Thiem, quien dejó en el camino al mallorquín Rafael Nadal. Ferrer había alcanzado la semifinal tras vencer este mediodía al uruguayo Pablo Cuevas por 6-4, 1-6 y 6-3.
Ferrer había alcanzado la semifinal tras vencer este mediodía al uruguayo Pablo Cuevas por 6-4, 1-6 y 6-3.
Almagro irá por su segundo título en el ATP de Buenos Aires tras haber ganado en le 2011, y su tercer final, ya que perdió en el 2012 ante Ferrer.
El revés de Almagro fue el arma letal
En el primer set los dos españoles se "dieron de lo lindo", con pelotas profundas, a pura velocidad y potencia, pero Almagro evidenció una superioridad con su revés que complicó mucho a Ferrer.
El partido se hizo parejo, porque si bien ambos buscaron siempre las líneas, Ferrer propuso cortar el vértigo con algún que otro drop o unas subidas a la red que dieron el toque de calidad.
Almagro, fiel a su estilo, se mostró concentrado en su estrategia de juego frente a su eterna "sombra" dado que hasta este momento el valenciano le había ganado los 15 encuentros anteriores que disputaron.
No fue sino hasta el séptimo game en que llegaría el quiebre, y Almagro con una voracidad de quienes persiguen a su presa fue en busca de la diferencia, para ponerse 4-3, aguantar luego la embestida de su rival y terminar redondeando un 6-4 que gritó bien fuerte.
Un segundo set tensionado
El segundo set entregó mucha tensión de parte de ambos jugadores, aunque el largo día de tenis comenzó a pasarle algo de factura a Ferrer, aunque Almagro también se lo puso más que difícil.
Al murciano Almagro la "bola le corría" a la perfección, con golpes planos, pero con un revés que siempre estuvo acertado, muy fino y que lastimó siempre a Ferrer.
El partido seguía siendo parejo, pero un episodio extra tenístico, con una espectadora, sacó de concentración a Almagro durante algunos minutos, y provocó que el público se pusiera en contra del murciano.
Sin embargo, la paridad se mantuvo hasta el 4-4 e incluso el 5-5, pero ahí fue donde Almagro quebró a un Ferrer que se notaba agotado, o al menos corriendo, pero sin poder llegar a tiempo por la profundidad de las pelotas de su rival.
El quiebre llegó para el 6-5 y con su saque Almagro no dio resquicios para ningún error y así se llevó el partido y accedió a su tercer final en Buenos Aires.