Bajo la lluvia, miles de personas peregrinan en una fila de varias cuadras para participar del velorio en la ciudad de Chapecó, al sur de Brasil, de los futbolistas y dirigentes del Chapecoense que murieron al caer el avión en el que viajaban en Colombia el lunes pasado, en una catástrofe que provocó 71 muertos y 6 heridos.
"No importa la lluvia, queremos participar y aliviar nuestro dolor", dijo a Télam la estudiante universitaria Katia, una hincha de Chapecoense vestida con un piloto y con un ramo de rosas blancas para darle el último adiós a los futbolistas.
La ciudad de 200.000 habitantes permanece silenciosa a la espera de que los féretros lleguen a la ciudad provenientes de Colombia para ser velados en el estadio Arena Condá, con capacidad para 19.000 espectadores.
Las autoridades estiman que 100.000 personas asistirán al velorio en esta ciudad, ubicada a 200 kilómetros de la frontera con Misiones.
"Fuerza Chape" "Nuestros Guerreros" "Nunca los Olvidaremos" "Gracias Colombia" son algunos de los carteles que llevan los hinchas en la fila iniciada a las 4 de la madrugada.
En la avenida Getulio Vargas, la principal de la ciudad, los negocios hoy permanecerán cerrados por duelo.
En la noche del viernes, reinaba la tristeza: los bares de música y la discoteca prácticamente estaban vacíos y los shows fueron cancelados.
Chapecoense llegaba por primera vez a una final internacional luego de un ascenso a primera desde la serie D, categoría en la que estaba en 2008, tras haber vencido en forma agónica en la semifinal a San Lorenzo de Almagro.
"Fue un verdadero golpe para todos nosotros. Cancelamos todos los shows por respeto a los fallecidos, a los que veíamos todos los días por la ciudad. Muchos están lamentando haberle ganado la semifinal a San Lorenzo. Yo pienso que no, que eso no se puede prever", dijo a Télam Mauricio Sotile, mozo del bar de música Vikings.
"Gracias Nacional", es una de las banderas que puso la dirigencia de Chapecoense, que perdió a varios de sus miembros de comisión directiva, en referencia a los hinchas rivales que abrazaron a los brasileños como si la tragedia también fuese propia.
La ciudad de Chapecó está de luto: en el camino del aeropuerto hacia el centro globos verdes y blancos, como la camiseta, y negros, del luto, indican que algo terrible sucedió.
"No creemos mucho en que habrá una reconstrucción, creo que mucha gente está queriendo aparecer en las redes sociales mostrando solidaridad financiera con el club, pero la verdad que no sé qué será de nuestro club. Murieron nuestros ídolos", dijo bajo la lluvia, abrazado con una bandera de Colombia que mandó a confeccionar Joao Pedro Alves.
Agotadas prácticamente todas las camisetas en los negocios, Chapecoense vio triplicar hasta 30.000 el pedido para asociarse al club luego de la tragedia.