Hay un viejo refrán que dice que el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Hoy, ese dicho popular le calza perfecto a Carlos Tevez tras la confirmación oficial de su incorporación al Shanghai Shenhua del fútbol chino.
Tevez eligió el silencio. Aunque lo dio a entender, nunca confirmó de su propia boca la salida del club de sus amores y la información llegó a través de tweets de los clubes en cuestión.
Los hinchas esperaban un mensaje de su ídolo. Un adiós, mejor aún un hasta pronto, pero eso no sucedió y en la cabeza del pueblo Xeneize suenan aún algunas frases que dejó el 10 que generan más dolor tras la despedida.
Apenas volvió a Boca, en una Bombonera llena, a Carlitos le preguntaron si lo que estaba viviendo se parecía en algo a lo que experimentó en Europa, y su respuesta fue tajante: "La plata no compra la felicidad".
Pero no quedó ahí. Unos días después, en una entrevista en el programa Animales sueltos, Carlitos insitió en lo mismo: "Hoy tengo millones en el banco y están ahí, eso no te hace disfrutar. Ver todos los domingos a mi viejo en la tribuna disfrutándome es impagable".
Este año, tras quedar Boca eliminado de la Libertadores en semifinales, Tevez se tomó unos días y generó varios rumores. A su regreso dio una conferencia de prensa y aseguró: "Firmé tres años, nunca dudé de lo que firmé, ni del amor que le tengo a esta camiseta".
Finalmente, en esa misma conferencia, Carlitos aseguró que "mi idea es retirarme en Boca, vaya como le vaya a Boca".