Andrés D'Alessandro organizó un partido a beneficio para recaudar fondos para tres entidades de caridad y para los familiares de las víctimas de la tragedia que sufrió el Chapecoense.
Durante el partido, el árbitro sancionó un penal para el equipo del Cabezón. El encargado de ejecutarlo fue Sebastián Abreu, quien intentó emular con D'Alessandro lo hecho por Messi y Suárez pero no coordinaron bien, el argentino llegó tarde y fue anticipado por un defensor.
El árbitro volvió a pitar falta y allí el ejecutor fue el ex River, quien esta vez no perdonó.