Un momento histórico para el fútbol se vivió en el partido entre Atlético Nacional de Medellín y Kashima Antlers por la semifinal del Mundial de Clubes que se disputa en Japón: el árbitro húngaro Viktor Kassai sancionó el primer penal tecnológico viendo la repetición de la jugada por los monitores de la TV.
Kassai decidió recurrir a la tecnología que empezó a aplicar la FIFA a modo de prueba en este Mundial de Clubes con el objetivo de sacar conclusiones. El sistema se llama Video Assistant Referee y le permite al árbitro mirar la jugada en un monitor al costado del campo de juego.
El húngaro tardó un minuto y 10 segundos en determinar que había falta sobre el delantero japonés adentro del área y cobró el penal con retraso. Eso originó bronca en los jugadores de Atlético Nacional, sobre todo por la falta de costumbre al uso de la tecnología.