Con el objetivo de levantar cabeza rápidamente tras dos derrotas consecutivas, Racing retomó hoy los entrenamientos, con Marcos Acuña reincorporado y el presunto enojo de Gustavo Bou con el presidente Víctor Blanco, que parece poner punto final al ciclo del delantero en la "Academia".
El objetivo deportivo de Racing, que viene de dos caídas consecutivas (ante Boca y Olimpo), es cerrar el año de la mejor manera, cuando visite este sábado a Unión de Santa Fe.
Por eso, este lunes por la mañana, el conjunto de Ricardo Zielinski retomó los entrenamientos en la cancha auxiliar del "Cilindro" de Avellaneda.
El grupo se dividió en dos partes, ya que los que fueron titulares en la derrota contra los de Bahía Blanca realizaron un regenerativo en el gimnasio, y el resto del plantel se movió en el campo de juego.
Hubo fútbol en espacios reducidos, con énfasis en la presión y en la posesión, mientras algunos futbolistas como Oscar Romero y el propio Bou aprovecharon para trotar alrededor de la cancha.
La buena vino por el lado de Marcos "Huevo" Acuña, ausente en los últimos dos compromisos, quien se movió a la par de sus compañeros y volvería a estar disponible frente al "Tatengue".
La mala fue la ausencia de Gastón Díaz, quien se quedó en su casa por recomendación de los médicos al presentar un cuadro de gastroenteritis.
Mientras tanto, Emanuel Insúa y Leandro Grimi hicieron kinesiología, buscando recuperarse de sus respectivas lesiones.
Bou, contra Blanco
Pero el rumor de la mañana en Avellaneda tuvo a Bou y el presidente Víctor Blanco como protagonistas, con una nueva supuesta discusión.
Bou, que falló un penal el último sábado -atajado por Nereo Champagne-, le habría recriminado a Blanco un embargo en sus cuentas bancarias por una deuda de Racing.
En virtud de los episodios que marcaron esta relación en el último año, Blanco tomaría la decisión de negociarlo, luego de dos mercados en los que desoyó las ofertas por la "Pantera".