Se gritó como el gol del triunfo. La Lepra celebró con mucha euforia el 2 a 2 tras el cabezazo de Gómez Andrade, lo que le permite al Azul mantener el largo invicto jugando en casa y no ceder terreno en la lucha por los promedios.
El desahogo fue lógico ya que Independiente Rivadavia jugó uno de sus peores partidos del torneo, con un penoso juego por momentos y hasta zafando de una goleada por la impericia de San Martín de Tucumán. Pero la actitud y la garra volvieron a salvar a la Lepra, esta vez con un empate milagroso.
Los ánimos en el vestuario eran de alivio. Los futbolistas sabían que habían jugado mal, pero se concentraron en observar lo positivo, como Franco Dolci: "Hicimos los méritos necesarios los primeros 15 minutos, pero después del gol entramos en un desorden y más en el segundo tiempo. A veces ese mismo desorden nos lleva a empatar los partidos y no bajar los brazos".
"Podríamos haberlo perdido 4 a 0 o podríamos haberlos ganado".
En tanto Gastón González remarcó: "Demostramos que no va a ser fácil que nos ganen acá. Pudimos mantener el invicto pero sabemos que tenemos que mejorar mucho para seguir arriba".
A pesar de que la producción futbolística de la Lepra fue mala, el volante subrayó: "No sé si es un paso atrás en cuanto al juego porque hay que pensar que tuvimos una semana difícil y que por problemas musculares y cansancio muchos llegamos con lo justo".
Por su parte Alexis Viscarra puntualizó en la personalidad del equipo: "La actitud y la garra siempre está. Hicimos el trabajo sucio y pudimos empatarlo".
Por último el capitán afirmó que la mayor virtud del equipo es la actitud y el empuje: "Sí, pero tenemos que sumarle un poco de juego. Gracias a Dios estamos de suerte y creo que a la actitud hay que darle buen juego, tenemos esta semana para conseguirlo".