El juvenil argentino que está en los planes de Simeone

Un jugador de 19 años, una de las figuras del fútbol argentino, es el anhelo del técnico para el Atlético Madrid.

Foto: Atlético de Madrid
Foto: Atlético de Madrid

 El "Ruso" Santiago Ascacíbar, de 19 años, una de las figuras del Estudiantes de La Plata de Nelson Vivas puntero del campeonato de primera división es seguido por el ex técnico del 'Pincha' Diego Simeone, que se lo quiere llevar a Atlético Madrid. 

Curiosamente, o no tanto, el "Cholo" y Vivas fueron técnico y ayudante de campo en los equipos campeones de Estudiantes en el Apertura ´06 y River Plate en el Clausura ´08.

El pibe rubio mete, quita y sale jugando como un típico volante formado en las inferiores de Estudiantes y ya es la nueva "joya" del "Pincha" cuando aún contando amistosos, no pasa de 20 partidos en Primera.


El mediocampista con más ADN estudiantil es aprovechado por dos experimentados con Israel Damonte y Rodrigo Braña, que hace rato pasaron los 30 años y llevan 15 en Primera.

Los más memoriosos recuerdan a Juan Carlos Rulli, un volante que en 19´61 apareció con perfil diestro y también era batallador y de juego brioso. Luego, con destreza de zurdo llegó el inolvidable Carlos Pachamé, artífice del medio campo albirrojo en tiempos de Osvaldo Zubeldía.

Ascacíbar estuvo en el juvenil del "Vasco" Julio Jorge Olarticoechea. y ya está en "la mira" de Diego Simeone, considerado hoy como el mejor entrenador de la liga española y uno de los más destacados de Europa. Lo quiere para otro rojo y blanco, 'su' Atlético Madrid.

De físico vigoroso, rápido para cortar y entregar, Ascacíbar muestra criterio para jugar. Estudiantes de La Plata desde 2014 vendió por 20 millones de dólares. Se fueron en transferencias importantes otros chicos formados en el Country de City Bell como el arquero Gerónimo Rulli a Real Sociedad, de España; el lateral izquierdo Jonathan Silva, que volvió para jugar en Boca; la 'joyita' tucumana, el enganche Joaquín Correa -la Sampdoria, de Italia pagó 11 millones de dólares- y el sutil goleador Guido Carrillo.

En definitiva nada que no tenga que ver con la antigua escuela de Osvaldo Zubeldía: poco costo, compras por adquisiciones de futbolistas que redituaron mucho -algunos llegaban de la B- y ganar otro tanto desde hace casi medio siglo.