Insólito por donde se lo mire fue el 2 a 0 de Estudiantes. Lisandro Magallán demoró en sacar la pelota y la perdió. Sin embargo, la jugada parecía ser salvada por Colazo, quien demoró en darle el balón a Sara y le permitió a Auzqui sacarle la pelota y asistir para Umeres.
Después del horror defensivo de Boca, las cámaras de la TV captaron a un niño llorando por no creer lo que estaba viendo.