Lionel Messi vivió un momento insólito durante una reciente visita a Japón, cuando le tocó sorprender a un equipo juvenil de nipones en el vestuario. Todos los niños se emocionaron al verlo y no dudaron en tomarse una foto, salvo uno...
La Pulga insistió para que viniera a su encuentro y no se percató de que no se trataba de un tímido, sino de un fanático de Real Madrid que lo quería evitar. Su nombre es Li Boxi y, luego de recibir críticas por su comportamiento irrespetuoso, expresó: "Sé que es de mala educación dar la mano a una persona y no ponerse de pie. Para ser una estrella del fútbol, tengo que ser mejor persona. Voy a tenerlo en un futuro y trataré de de mejorar mis defectos".