El serbio Novak Djokovic logró clasificarse a los cuartos de final del Abierto de Australia tras vencer a Gilles Simon en un partido durísimo, que se definió en el quinto set y terminó 6-3, 6-7, 6-4, 4-6 y 6-3.
Simon obligó al número uno del mundo a esforzarse más de la cuenta y por eso el partido se hizo muy largo y cansador.
Con la increíble cifra de 100 errores no forzados, el de Belgrado sufrió muchísimo en los largos intercambios que le proponía constantemente su rival. Aunque no tuvo un protagonismo tan histriónico como el de la tercera ronda, sigue dejando muchas dudas cuando el torneo entra en su recta final.
Djokovic consiguió minimizar los daños e imponer toda su calidad a última hora, no sin antes dejarse algunas bolas de partido por el camino, citándose con Kei Nishikori en cuartos de final. Djokovic deberá gestionar una nube de dudas cada vez mayor si no quiere evitar un adiós tempranero.