Cuando falta tan solo 9 días para un nuevo Superclásico del fútbol argentino, Boca y River comenzaron a disputarlo fuera de la cancha. ¿Por qué? Por la llegada de Milton Casco a alguno de los dos clubes.
Cuando en River ya habían ultimado todos los detalles y tenía el contrato listo para que Milton Casco se convirtiera en nuevo refuerzo, Boca volvió a mostrar interés, le hizo una nueva oferta a Newell´s y generó que las negociaciones se estancaran.
El Millonario ya tenía acordada la compra del lateral a cambio de alrededor de tres millones de dólares por el 85% del pase. De hecho, tan avanzadas estaban las negociaciones que en paralelo a esta transferencia, desde Rosario esperaban abrochar la llegada a préstamo del delantero Lucas Boyé, como parte de pago del pase del jugador Leproso.
Sin embargo, en el medio de estas tratativas apareció Boca y todo se complicó.
Desde La Ribera llegó una oferta que hizo que en Newell´s comenzaran a especular con el precio del defensor y por eso el desenlace con River se dilató.
La realidad marca que Casco tampoco tiene una postura firme respecto a su próximo destino y por eso, mientras se prepara para jugar hoy un amistoso con la Selección Argentina, su futuro todavía es una incógnita.