El DT de Barcelona, Luis Enrique, aceptó hoy que la lesión sufrida por Lionel Messi, que lo mantendrá inactivo por dos meses aproximadamente, representa "una prueba y una motivación" para su equipo, al que creyó capaz de superar esa contingencia.
"Esta es una prueba y una motivación que tenemos para superar. Aceptamos el reto (de jugar sin Messi) y lo que tenemos que hacer es mejorar el rendimiento, que eso sí que está en nuestras manos", señaló en la conferencia de prensa posterior a la victoria sobre Las Palmas (2-1) en el estadio Camp Nou.
El asturiano mostró tristeza por la baja del rosarino, al reconocer que "las lesiones son lo peor del fútbol", aunque le buscó un costado positivo, tras afirmar que "situaciones como ésta, son las que dan experiencia y no cuando todo fluye".
Messi sufrió la rotura del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda y tendrá una recuperación de siete a ocho semanas, según informó el departamento médico del club en un comunicado. Se lastimó al minuto y medio de juego cuando ensayaba una definición dentro del área y chocó contra el defensor Pedro Bigas, lo que le generó un mal movimiento de la articulación.
"Messi nos libera de muchos aspectos y nos da soluciones, pero nos tendremos que conformar. Todos sabemos su peso específico, pero tenemos muchos jugadores de calidad. El equipo no jugará diferente a lo que lo hace con Messi", confió el director técnico.
"Siempre que hay una baja, es el equipo el que tiene que reaccionar. No me gusta cargar la responsabilidad sobre un jugador. Hay calidad y un trabajo realizado. Ahora se verá la madera de la que está hecho el equipo", asumió.