El jugador de Sportivo Dock Sud José Nápoli fue sancionado tiempo atrás, de oficio, por el Tribunal de Disciplina de la AFA, por lesionar a Lucas Ferreiro, de Talleres de Remedios de Escalada, en un antecedente que podría servir de base para un eventual castigo a Carlos Tevez, de Boca Juniors, quien lastimó severamente a Ezequiel Ham, de Argentinos Juniors.
En febrero pasado, el Tribunal de Penas suspendió por cinco partidos a Nápoli, quien no había visto la tarjeta roja durante el duelo que ambos animaron por el campeonato de la Primera C, tras un fuerte puntapié a Ferreiro, que derivó en fractura de peroné y luxación de tibia del ex Atlanta y Flandria, entre otros clubes.
Al promediar el segundo tiempo del partido que Boca le ganó hoy a Argentinos Juniors por 3-1, el astro xeneize -responsable de dos conquistas- mantuvo la pierna arriba y lesionó al mediocampista Ham, quien sufrió fractura expuesta de tibia y peroné derecho.
Tevez no es el primer crack que se ve envuelto en una situación de estas características. Anteriormente, el brasileño Pelé y el bonaerense Enrique Omar Sívori también fracturaron jugadores adversarios.
'O Rei', campeón del mundo con el seleccionado de Brasil en 1958, 1962 y 1970, golpeó arteramente al defensor de Alemania Oriental, Hans Kiezman, quien nunca más volvió a jugar oficialmente. Ocurrió en 1965.
Un año antes, Edson Arantes do Nascimento, considerado durante su tiempo el mejor jugador del mundo (por lo menos en el siglo XX), había sido protagonista de otro episodio violento, cuando le rompió la nariz de un codazo al volante del seleccionado argentino, José Mesiano, en el marco de un encuentro por la denominada Copa de las Naciones, en la que la Argentina sorprendió a Brasil (3-0).
Tiempo antes, en mayo de 1956, cuando todavía era una promesa de 21 años, el 'Cabezón' Sívori, quien vestía la camiseta de River Plate, lesionó involuntariamente a Julio Bernárdez, de 19 años en aquel entonces y considerado una de las mayores ilusiones de la cantera de Ferro Carril Oeste. El pibe de la escuadra de Caballito sufrió una fractura de tibia y nunca más volvió a desempeñarse en un campo de juego.