Junto a Marcos Rojo y Nicolás Otamendi, el mejor jugador del mundo de estos tiempos es captado por la televisión mexicana cuando camina al vestuario. No hay periodistas, no hay cámaras de fotos, ni fanáticos pidiendo selfies o autógrafos, sólo una rubia buscándole los ojos.
Antonella Roccuzzo puede estar tranquila
. El crack ni siquiera advirtió la presencia de la insistente blonda mexicana, que deberá esperar a un nuevo amistoso o un Mundial, para tener otra chance, y la que no debe estar muy
acostumbrada a pasar inadvertida. Todos los días se aprende algo nuevo.