Llegó a San Lorenzo silbando bajito, buscando ganarse un lugar en el equipo, y en muy poco tiempo se ganó el cariño de la gente y se convirtió en ídolo, siendo una de las figuras principales de la obtención de la Copa Libertadores 2014.
Sebastián Torrico volvió hoy al Nuevo Gasómetro tras el fallecimiento de su hijo recién nacido, Justino, para enfrentar a Banfield y los hinchas no dejaron pasar la oportunidad para brindarle nuevamente todo su cariño.
Mirá el emotivo recibimiento del pueblo Cuervo al arquero mendocino: