La imagen recorrió el planeta entero. Es que apenas finalizó el partido entre Chile y Argentina por la final de la Copa América, Lionel Messi se sentó en el suelo como buscando alguna explicación a la derrota y ahí aparecieron dos chiquitos que le dieron palabras de aliento al astro del Barcelona.
Dos jovencitos chilenos fueron los que trataron de sanar las heridas de un Lionel Messi que sufría incrédulo en el césped del estadio Nacional de Santiago, después de que Chile se impusiera ante Argentina en la tanda de penales que definió la Final de la Copa América. La imagen de ambos agachados y uno de ellos tocando tiernamente su cabeza, explotó en las redes sociales.
"Le dije que era el mejor del mundo, me dio pena verlo ahí sentado. Le toqué la cabeza y le dije que estuviera tranquilo, ganó muchas Copas con el Barcelona y tenía que estar feliz de llegar a la final"
, comentó Maximiliano, de 9 años, quien festejaba en el campo de juego y resultó ser un primo del volante chileno Charles Arangüiz, al igual que Martín, el más pequeño de 6.
La nota fue hecha por el programa "Mucho Gusto!" del Canal Mega trasandino, después de que el propio futbolista del Inter de Porto Alegre confirmó públicamente su parentesco con los menores."Es extraordinario cómo juega. Lo vi ahí sentado, mirando para abajo como destrozado"
, agregó el niño, que curiosamente vestía una remera con la bandera británica. Y concluyó: "Estoy feliz, tenía enfrente al mejor del mundo".
Por su parte, el más chiquito (vestido con la 10 albiceleste) expresó que el argentino le guiñó un ojo. Su padre reveló:"El más chico es fanático de Messi y no dudó en darle un beso".