Un hincha de River viajó durante 10 adías para poder ver al club de sus amores en la final de la Copa Libertadores, 19 años después.
Se trata de un cordobés de Villa María llamado Federico Giusti, de 26 años, quien protagonizó una aventura de película para llegar a México a ver al Millonario.
Marinero en embarcaciones que van desde Cartagena hasta San Blas, Federico empezó su travesía de seis mil kilómetros el pasado viernes 17 de julio. Panamá-Costa Rica-Nicaragua-El Salvador-Guatemala-México. Todo en micro. Todo con 1.200 dólares, de los cuales 500 se quedaron en la frontera de El Salvador porque habían amenazado con retenerlo. Todo con lo puesto. Lo puesto: una camiseta alternativa de River, obvio.
"Hace seis meses que me fui a trabajar a Colombia, como marinero. Trabajo en barcos mercantes y tuve que ir a Panamá. Estando ahí, pensé que si River llegaba a la final con Tigres quizás podía cumplir mi sueño", dice Federico, en diálogo con canchallena.com.
"Cuando llegué a Monterrey, hace cinco días, busqué en la página del club Tigres y decía que los primeros tres días se venderían los tickets para los abonados, lo malo fue cuando me enteré que, de común acuerdo, los dos clubes dispusieron que no habría lugares para los hinchas visitantes", confesó.
La travesía de este cordobés fue todo un riesgo de su parte. ¿Por algún tipo de peligro físico? No. Lo que sucedió es que viajó a México por una corazonada. Sin saber que Tigres y River iban a desembocar en la final de la Copa Libertadores, el hincha de River, luego del 2 a o ante Guaraní en el Monumental, comenzó su viaje. ¿Lo curioso? En la ida de la otra semifinal de la Libertadores, el Inter de Porto Alegre había ganado el partido 2 a 1. Un grande.