El escándalo del chileno Arturo Vidal, detenido el martes tras colisionar ebrio su lujoso deportivo con otro vehículo, provocó un profundo daño a la anfitriona Chile de cara al duelo con la sorpresiva Bolivia, que definirá el futuro de ambos en Copa América-2015.
La estrictamente reservada concentración chilena fue golpeada por la detención de Vidal, en evidente estado de ebriedad, con una discusión subida de tono con la policía y posterior reclusión nocturna después de chocar y destrozar la parte izquierda de su Ferrari.
El pueblo chileno tomó su postura sobre lo sucedido, y MDZ capturó la opinión de la gente luego del escándalo.