Messi tuvo un partido atípico. Uruguay cortaba con falta cada avance, tienen una marca férrea y se vio otro Messi. Igualmente, el 10 y capitán siempre la pidió, encaró y se sacrificó por el equipo. Incluso, se lo vio desafiante y poniéndose cara a cara con rivales.
Leo remató tres veces al arco, pero no se le dio el gol. Gambeteó en doce ocasiones e intentó 44 pases, con una efectividad del 86,4%. Fue elegido el jugador MasterCard del partido.