Un golpe que pudo haber tenido consecuencias mayores fue el que se dio en la Primera B Metropolitana, cuando se enfrentaban en el primer tiempo Defensores de Belgrano y Deportivo Merlo. Iban 43 minutos de partido y Luciano Goux, en un pelotazo, le fracturó el pómulo a Federico Turienzo, jugador de Deportivo Merlo, quien siguió siendo atendido durante el entretiempo y tuvo que ser reemplazado en el complemento por sentir mareos.
De esta manera, la ambulancia lo tuvo que trasladar al Sanatorio de la Trinidad para evitar cualquier riesgo y esto demoró el comienzo del complemento (más de 40 minutos), debido a que no había ningún vehículo de emergencia presente. Por este motivo, el juego tuvo que arrancar más tarde de lo esperado en la segunda mitad, aunque lo más importante es que Turienzo estaba bien.
El que explicó cómo estaba fue el médico Guillermo Tomas, quien dijo: "Tiene un hundimiento del arco cigomático, que es un hueso que está en la parte inferior de la cabeza y en la parte superior de la cara. Por suerte no sufrió pérdida de conciencia, pero comenzó a sentir mareos y yo no puedo esperar a que él se descompense en un ámbito donde no tengo las condiciones adecuadas de asistencia. Por eso lo que correspondía era el traslado inmediato".