Estudiantes de La Plata logró un valioso triunfo como local ante Libertad de Paraguay, que le permite treparse a lo más alto de las posiciones del Grupo 7 de la Libertadores , y acercarse a los octavos de final.
El Pincha es así. Cuando las cosas no salen de la manera deseada, el equipo le agrega un plus a la producción. Podrá llamarse amor propio o entrega. Pero cuando está de por medio el torneo continental más importante a nivel clubes de América, eso se resume a dos palabras: mística copera.
Es cierto que Hilario Navarro evitó en varias ocasiones la caída de su valla, que el partido fue luchado y, por momento, desprolijo, con mucha fricción y poco juego. Pero al pueblo pincharrata poco le importa. Su equipo ganó 1 a 0, con gol de Guido Carrillo y todo es alegría.
Ahora Estudiantes deberá esperar hasta el 9 de abril para recibir a Atlético Nacional de Medellín. Y el 21 cerrará su participación en la fase de grupos en Ecuador, ante Barcelona.
La Libertadores recién comienza, pero el Pincha va, a fuerza de garra, corazón... y mística copera.