Las caras de los jugadores lo decían todo. La dura caída en el Malvinas será una herida difícil de sanar al menos en el corto plazo, pero los jugadores entienden que en el fútbol no hay lugar para lamentos y más cuando en unos días tendrán un compromiso tan complicado como el de ayer.
Lógicamente que el primer paso para levantarse anímica y futbolísticamente es reconocer errores y hacer una profunda autocrítica, algo que los futbolistas expresaron a la salida de los vestuarios. Uno de los que manifestó su preocupación fue el delantero Jaime Ayoví:
“Nos descontrolamos, por ahí no sabíamos cómo atacar, cómo defendernos, fue un partido muy complicado donde ellos tienen jugadores muy rápidos. Defensivamente no estuvimos bien y en el ataque estuvimos peor”.
Luego fue muy sincero: “Veníamos bien de dos victorias consecutivas, queríamos conseguir la tercera y estábamos ilusionados en lograrlo. Pero lamentablemente salimos como un equipo de barrio donde jugábamos con los amigos y sin importar si pedíamos o ganábamos”.
“Tenemos que mejorar algunas cosas porque en una cancha difícil como es la de River no nos van a perdonar si nos pasa lo de hoy (por ayer). Así nos van a meter otra goleada”, puntualizó.
En tanto Leonel Galeano asumió: “Lo tenemos que tomar como un accidente, sabemos que no se hicieron bien las cosas en general y esto es para replantearse cosas. Hay que seguir trabajando porque no vamos a tirar todo por la borda porque se venían haciendo buenos partidos”.
Por su parte el capitán Fernando Zuqui también se lamentó: “Tuvimos un mal partido en todas las líneas, no se pudieron hacer las cosas que se trabajaron en la semana, pero bueno el fútbol es así y hay que seguir trabajando con humildad porque ni antes éramos los mejores ni ahora los peores”.