A diferencia del vestuario de Boca, el de River ardió como una hoguera. Desde que se sintió el pitazo final, los jugadores se cruzaron algunas palabras y frases en sinónimos de reproches. Uno fue Gabriel Mercado, que fue el primero en irse de la cancha y el primero en ingresar al camarín para recriminarles a Teo Gutiérrez y Carlos Sánchez sus expulsiones.
Pero Marcelo Gallardo logró poner paños fríos para luego dar la cara ante las cámaras y los micrófonos: “No hay excusas, no voy a dar justificaciones porque se va a generar una excusa”, reconoció el DT de la Banda.
“No hay excusas, no voy a dar justificaciones porque se va a generar una excusa”
“Arrancamos bien pero por un error propio llegó el gol de ellos. Después perdimos el foco, nos descontrolamos y ahí con los dos goles de ellos y con las expulsiones se hizo difícil”, reflexionó sobre el 5 a 0.
En cuanto al duelo por la Recopa Sudamericana ante San Lorenzo, el Muñeco comentó: “hay que agarrar las armas y enfocarse en el viernes. Va a ser un partido más importante el del viernes y va a ser la chance para reivindicarnos porque hay una copa en juego”.
“Hay que estar calmo y yo como cabeza de grupo tratar de llevar tranquilidad a los jugadores”.
El fastidio y el dolor es algo que sin dudas convivirá con el plantel los próximos días: “Hay que estar calmo y yo como cabeza de grupo tratar de llevar tranquilidad a los jugadores. No voy a negar que hay mucha bronca, pero hay que ser prudente y pensar en lo que viene”.
“No me gustó la forma en que se dio el partido, esta derrota nos duele más que a todos y no es la manera de arrancar el año”, agregó.
Los jugadores se retiraron rápido y sin declaraciones:
En fila india y con un rostro que lo decía todo, los jugadores Millonarios se dirigieron al colectivo. Lógicamente no quisieron hablar con la prensa y apenas tuvieron una pizca de voluntad para detenerse ante el pedido de unos hinchas. La estrepitosa caída caló hondo en un plantel que se estaba acostumbrando a ganar título y además a ganarle a Boca.