Patricio Toranzo fue terminante "hay que ser inteligente para jugar una final y así en la vuelta podemos ganar", dijo en su primera impresión tras el empate entre Huracán e Independiente Santa Fe 0 a 0, por el partido de ida de la final por la Copa Sudamericana.
El volante de Huracán comentó que hicieron "un desgaste importante en el primer tiempo, con un rival que esperó y se cerró bien en el fondo".
Rescató que "al menos no se perdió", expresó y para el partido de vuelta, a jugarse en Bogotá, el próximo miércoles, sostuvo que "los colombianos tendrán mayor obligación de ganar porque van a tener mayor presión de su gente".
De inmediato, Toranzo aclaró "nosotros también tendremos la obligación de ganar, pero es distinto al ser visitante" y reiteró "hay que ser inteligente para jugar la final".
Daniel Montenegro reconoció que sabían "que el partido no iba a ser facil porque Independiente Santa Fe es un equipo duro y combativo".
Consideró que "al principio Huracán jugó mejor y después se hizo más parejo por la presión" del adversario.
Montenegro agregó que "el partido se dio como se pensaba, dificil y parejo" y que "ahora debemos ir a definir de visitante, lo que no nos incomoda".
José San Román, por su parte, reconoció no estar "contento con el empate" pero que igual se iba "bien porque al menos no se perdió y en Bogotá el juego se puede dar a favor".
Sostuvo que "la idea era ganar pero este equipo colombiano fue duro, marcó mucho, hizo bien la presión" y consideró que en El Campín tratatán de "abrir los espacios porque la cancha es grande y si Huracán sale rápido se lo puede desbordar para sacar alguna ventaja".
El batallador Federico Vismara opinó que su equipo "comenzó jugando bien en el primer tiempo, pero después el rival se paró bien y emparejó el juego".
Por eso estimó que al 'Globo' "le costó llegar con claridad, sin poder manejar la pelota", reconoció que "el empate fue justo" y que están "vivos para la revancha".
Cristian Espinoza manifestó que tuvo "una molestia muscular" por lo que debió salir en el segundo tiempo "pero que no fue nada serio" y que tras el partido ya estaba "bien, sin dolor, listo para el partido de vuelta".
El joven delantero reconoció que al principio "el partido lo viví con ansiedad, pero al correr de los minutos entendí como era el juego" y que para la revancha tendrán "que adaptarse a la altura de Bogotá por lo que habrá que trabajar allá para adaptarnos".
El goleador Ramón Abila se lamentó porque no pudo "convertir, pese a tener un par de chances claras" que remató "por sobre el travesaño" y redondeó con que el adversario "propuso esperar y contraatacar", por lo que su equipo "se puso muy nervioso".
Para el partido revancha, Huracán viajará el próximo lunes hacia Cali para evitar los mayores efectos de la altura, trasladándose a Bogotá el miércoles al mediodía.