Alejandro Nadur, presidente de Huracàn, es uno de los responsables de la histórica oportunidad que tiene el club de conseguir su primer título internacional en 107 años de historia.
Este empresario, que afronta su segunda gestión al frente de la institución de Parque de los Patricios, sueña con levantar un nuevo trofeo para coronar un trabajo de hormiga que tiene como objetivo dejar al club consolidado en primera división y saneado económicamente.
Nadur, quien asumió en reemplazo del polémico Carlos Babington, representa una de los cuatro patas de la mesa que necesita un club para alcanzar resultados deportivos exitosos.
No obstante, el pasado 1 de noviembre en la fiesta por los 107 años del club se emocionó al anunciar que el club salió de la convocatoria de acreedores luego de más de veinte años en esa precaria situación económica.
En su primera parte de gestión se dedicó a tapar agujeros pero el equipo no lograba salir de la segunda división, incluso intentó con el regreso de un hijo pródigo como Antonio Mohamed en el banco de suplentes pero duró pocas fechas.
El segundo intento fue con Frank Darío Kudelka y luego de un mal comienzo de torneo logró llegar a una final con Independiente en la que cayó de pie y con algunas polémicas decisiones arbitrales.
Llegó el inédito campeonato de los diez ascensos pero eso significó ninguna tranquilidad para el 'Globo' ya que a pocas fechas del final se estaba quedando afuera de toda posibilidad. Sin embargo, Nadur se decidió por el 'bombero' Nestor Apuzzo, un hombre del club, para enderezar el barco que parecía hundido.
En medio de esto, el club obtuvo un título luego de 41 años de sequía al conquistar la Copa Argentina que le permitió volver a disputar la Copa Libertadores de América.
Esto último terminó siendo un problema ya que el equipo de Apuzzo descuidó el torneo local y cuando lo soga apretaba, el presidente nuevamente tomó la difícil decisión de apurar el retiro del defensor y capitán, Eduardo Domínguez.
Una apuesta arriesgada que terminó saliendo bien porque el 'Globo' aseguró la permanencia y de a poco y en silencio se metió en la final de la Copa Sudamericana.
Con un perfil bajo pero muy respetado por sus pares (fue elegido presidente de la mesa de la B Nacional y recibió premios Alumni por su labor dirigencial), Nadur sueña con coronar un arduo trabajo con la estrella internacional.
El primer paso en el estadio Tomás Adolfo Ducó no fue el deseado ya que el empate obliga al equipo de Domínguez a ganar en Bogotá pero nada en el camino de este Huracán fue fácil y Nadur lo sabe.