Carlos Tevez tuvo un excelente paso por Europa y su sapiencia por haber vivido en tantos países y clubes del primer mundo hicieron que se le ocurriera una idea para Boca en 2016: mandar al preparador físico Gustavo Roberti a ver como se trabaja en el centro deportivo de la Juventus para traer nuevas ideas al club de sus amores.
Apenas llegó de la Copa Améroca, Tevez le contó a Roberti que "recién llego de la Copa América, no tuve ni un día de descanso, y estoy bárbaro. Un día tenés que ir a ver como trabajan en la Juve, te vas a volver loco".
A partir de ese momento el ídolo de Boca siguió insistiendo al preparador físico hasta que él mismo tomó la decisión y viajó a ver la sugerencia de Carlitos en primera persona.
En su viaje a Italia, Roberti visitó primero las instalaciones del Inter (lo contactó gente cercana a Javier Zanetti) y luego sí se metió en el mundo Juve, y hay imágenes que le quedaron grabadas.
El Apache tenía razón. El profe de Boca se encontró con un cuadro idéntico al que le había señalado Tevez: casi una docena de profesionales guiando al equipo en la entrada en calor, PF abocados específicamente a las distintas áreas de la preparación física (resistencia, flexibilidad, velocidad, fuerza, musculación), y una infraestructura de primer nivel que -se sobreentiende- ayudó y mucho para que Carlitos batiera todos los records de presencias entre mediados del 2014 y finales del 2015.
Roberti dialogó con Tevez en su vuelta de Italia y le contó una de las cosas que más le llamaron la atención.
El Profe de Boca ingresó al gimnasio de la Primera de la Juve y lo primero que observó fue a Patrice Evra trotando sobre una cinta sin gravedad, una máquina muy similar a la que utilizan los astronautas de la NASA para preparar su viajes espaciales y que sirve fundamentalmente para recuperarse de las lesiones en mucho menor tiempo que lo habitual. Produce un efecto que reduce casi al 100% el desgaste del jugador mediante una tecnología de presión de aire.
Es por eso que Tevez iniciará gestiones con empresas del exterior para traer a Boca esa y otras máquinas más que ni siquiera son comercializadas en Argentina.