Cantando como un niño, eufórico, golpea el techo del colectivo interno del aeropuerto de Córdoba y arenga a sus compañeros, que lo siguen.
La llegada de Rosario Central a la ciudad donde se jugará la final de la Copa Argentina fue distinta, como lo es su delantero emblema, que a los 28 años decidió volver al club del que es hincha y se convirtió en el jugador más determinante del fútbol argentino.
Es uno de los referentes que tiene su equipo tanto adentro como afuera de la cancha. Por eso Central esta noche, cuando juegue contra Boca por el título, no tendrá nada que envidiarle a los xeneizes. El "Carlitos Tevez rosarino" juega con la amarilla y azul a rayas verticales y se llama Marco Ruben.
Así fue la llegada de Rosario Central a Córdoba:
La Academia Rosarina intentará coronar un año, donde fue, sin dudas, el equipo más vistoso del campeonato, que se quedó Boca. Esta noche, a partir de las 21, los rosarinos podrán desquitarse con el Xeneize y eso es lo único que hoy le importa a Coudet y compañía.
La anécdota de Coudet y Marco Ruben como jugadores
La primera vez que concentró, en 2004, su compañero de cuarto fue el Chacho Coudet. En aquel momento, el delantero, con 17 años, todavía iba a la escuela, mientras que el actual DT, que tenía 30, era uno de los referentes del equipo.
"La primera vez que concentré me pusieron en la habitación con él. Yo todavía iba a la escuela y me dormía a las 11 de la noche, y a él le gustaba trasnochar. Entonces, el Chacho no podía hacer ruido, tomar mate, reírse en la pieza. Así que me mandó para otra habitación en la siguiente concentración (se ríe). Imagínate que, como hincha de Central, pasó de ser uno de mis ídolos a uno de mis compañeros, y a concentrar conmigo", recordó el delantero en un entrevista con la revista El Gráfico, en junio de este año.