El regreso del crack rosarino Lionel Messi y las férreas medidas de seguridad dispuestas tras los ataques terroristas en Francia, ponen al clásico español entre Real Madrid y el líder Barcelona, que se disputará mañana por la fecha 12 de la liga, en el centro de la escena mundial.
El cotejo se jugará en el estadio Santiago Bernabeu de Madrid a partir de las 14.15, hora argentina.
El Superclásico español no escapó a las medidas de seguridad que se reforzaron desde los atentados en París, Francia, que dejaron como saldo 129 muertos e iniciaron réplicas en diferentes ciudades europeas que motivaron la suspensión del partido amistoso del martes pasado entre Alemania y Holanda en la ciudad de Hannover.
La custodia del derby español multipilicó por seis el número de efectivos con respecto a otros partidos con 1.200 policías nacionales. Asimismo, habrá 1.195 vigilantes privados contratados por Real Madrid, 122 oficiales municpales, personal de Cruz Roja y bomberos.
La delegada del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Concepción Dancausa, afirmó a los medios de comunicación que las medidas de prevención en seguridad serán "las habituales en un partido de riesgo", pero reconoció que estarán "reforzadas por el momento extraordinario" que se vive en el continente europeo.