Habana pone a los Springboks delante de su récord

El wing se puede convertir en el máximo anotador de tries de la historia de la Rugby World Cup, pero dijo que "lo más importante es el equipo".

Brian Habana, uno de los jugadores más infalibles del rugby, tiene a su alcance al menos dos récords pero asegura que su foco no está puesto más que en ayudar a los Springboks en su viaje hacia los cuartos de final de la Copa Mundial de Rugby.

El wing marcó 61 tries en tests en 11 años de carrera internacional y se ubica tercero en la lista de todos los tiempos, detrás de David Campese (Australia - 64) y Daisuke Ohata ( Japón - 69).

Además, si el jugador de 32 años, que ya tiene el récord del Springbok con mayor cantidad de tries en la RWC (12), marca tres más en la RWC 2015, alcanzará el mejor registro del torneo que tiene Jonah Lomu (15).

Sin embargo, en las prioridades de Habana está su test N°114 contra Estados Unidos en el Olympic Park, el miércoles. Es que el experimentado back pone todos sus pensamientos individuales detrás de lo que será un papel de liderazgo para ayudar a Sudáfrica a avanzar en la RWC.

Es que una victoria sobre Estados Unidos le garantizará a los Boks el primer lugar en el Grupo B y una plaza en los cuartos de final contra Gales o Australia, 18 días después de ser el protagonista menos deseado de una de las mayores sorpresas del deporte al perder con Japón en Brighton, en su primer encuentro. Ello representaría una formidable muestra de carácter y poder de recuperación de los Springboks.

“Los altos y bajos de las últimas dos semanas fueron probablemente la experiencia más intensa que tuve en mi carrera profesional”, dijo Habana. “Cuando buscábamos salir de lo que sucedió con la derrota con Japón y las críticas posteriores, nos recuperamos con Samoa y a la vez perdimos por lesión a nuestro capitán y a un compañero de quien me volví muy cercano (Jean de Villiers)”, expresó.

Y siguió: “Es algo muy especial, algo que no se logra en el deporte individual, ése sensación de tener a un hermano al lado tuyo. Para la recuperación, los jugadores experimentados tuvieron un rol importante en cuanto a la calma”.

“Sé que el récord de tries en la Rugby World Cup está a tres y sería fantástico marcar, pero para mí primero que nada está el equipo. Esperemos que, al contribuir individualmente, podamos alcanzar grandes cosas”, aseguró Habana.

La victoria es lo único que cuenta para los Springboks, de acuerdo al capitán Fourie du Preez, quien dijo que nunca salieron del “estado de desesperación” desde la caída ante Japón, tratando cada partido como un final del torneo.

Otra derrota contra un equipo del Tier 2 podría ser potencialmente fatal, por lo que el entrenador Heyneke Meyer no se guarda nada y deja en el equipo a 13 de los XV titulares que vencieron el sábado a Escocia. “Aprendimos que no hay partidos fáciles”, dijo Meyer.

Por su parte, el entrenador de Estados Unidos, Mike Tolkin, sólo repite tres jugadores del partido contra Escocia -el capitán Manu Samoa, el hooker Phil Thiel y el fullback Blaine Scully-. Así, parece que Las Águilas tienen un ojo puesto en el encuentro con Japón del domingo en Gloucester, un compromiso que obviamente sienten que tienen más chances de ganar que el del miércoles.

Será otra ocasión especial para el Olympic Stadium, donde se espera que 50.000 personas vayan al partido. Eso será una historia diferente a la primera vez que jugaron ambos países en 1981, cuando los sudafricanos tenían controversias a nivel internacional por el apartheid, visitaron Nueva York después de una discutida gira por Nueva Zelanda y tuvieron que enfrentarse a puertas cerradas por los potenciales riesgos de seguridad.

El encuentro fue en la cancha de polo de Glenville. Las únicas personas que estuvieron mirando el partido fueron unos pocos funcionarios, medios de comunicación y guardias de seguridad. La asistencia que se registró fue de 30 personas, la más baja de cualquier test-match de la historia. Y si, los Springboks ganaron 38-7.