Kieran Read ha hecho una oportuna advertencia a los All Blacks, a sólo días de que Nueva Zelanda y Francia vuelvan a chocar en cuartos de final en Cardiff, como lo hicieran en 2007, oportunidad en que Les Bleus propinaran una de las mayores sorpresas en la historia reciente de la Copa Mundial de Rugby.
El ala y número ocho neozelandés fue parte del equipo campeón en 2011, cuando Nueva Zelanda le negó a Francia la Copa Webb Ellis en Auckland. Sin embargo, no quiere que los defensores del título en esta RWC 2015 pasen por la misma desazón de hace ocho años cuando tuvieron que volverse a casa antes de tiempo.
"Es excelente haber clasificado y estar donde queríamos estar, estamos dirigiéndonos hacia una final. Es un partido de todo o nada y si uno no rinde, se vuelve a casa", expresó Read.
Nueva Zelanda es el favorito al título y los All Blacks son conscientes de que una extrema confianza puede convertirse en su peor enemigo.
"Nos estamos preparando para que este fin de semana aparezca en la cancha lo mejor de Francia, y estoy seguro de que eso es lo que nos espera", reflexionó Read. En esta Copa Mundial han mostrado buen rugby y tienen muy buenos líderes. Aquí tenemos dos equipos muy apasionados de la Copa Mundial de Rugby, así que va a ser un choque increíble", añadió.