El británico Andy Murray buscará el domingo su tercer título de Grand Slam tras avanzar hoy a la final del Abierto de tenis de Australia imponiéndose en una dura batalla al checo Tomas Berdych.
Número seis del mundo, Murray batió al séptimo de la clasificación por 6-7 (6-8), 6-0, 6-3 y 7-5 en un atractivo partido nocturno que se extendió por tres horas y 26 minutos en Melbourne.
"Cambié un poco la táctica en el segundo set, pero también comencé a sentirme algo más cómodo con las condiciones de juego", dijo Murray, campeón del US Open 2012 y Wimbledon 2013, que se medirá el domingo al ganador de la semifinal que disputan mañana el serbio Novak Djokovic y el suizo Stanislas Wawrinka.
Berdych salvó un set point con una imponente derecha y una volea de revés cruzada sacando 5-6 en el tie break. Poco después, Murray estrellaba una derecha en la red y el checo se llevaba el parcial con un 8-6 en el juego de desempate.
Ese primer set demandó 76 minutos. Los intercambios desde el fondo siguieron siendo largos e intensos en los primeros dos juegos del segundo, cada punto se luchaba hasta el límite. Hasta que Murray encontró un resquicio y quebró el servicio de Berdych para adelantarse 2-0 en el segundo set.
El parcial entonces se aceleró y una derecha larga de Berdych lo clausuró: 6-0 para Murray en 30 minutos. ¿Cuál de los dos sets era el partido "real"?
Ni el primero, ni el segundo, dijo Murray, que se llevó el tercero por 6-3.
El cuarto parcial recuperó la intensidad y el equilibrio del primero, pero Murray se las arregló para quebrar en el momento justo para 6-5 y cerró con un ace el pase a la final.