Diego Milito, el jugador símbolo de Racing, mostró su satisfacción por la goleada 4-1 sobre Boca, pero reconoció que "el partido de desvirtuó rápido" por las expulsiones de Cristian Erbes y Leandro Marín.
Milito mostró también su disgusto por la fuerte infracción de Marín a Centurión, que le valió la expulsión: "la verdad no lo entiendo entre colegas. Menos mal que creo que no pasó de un traumatismo".
Y subrayó que "se viene una etapa muy importante, en la que hay que reafirmar el título conseguido en el torneo local y en la Libertadores".
Gustavo Bou, autor de tres tantos, también se mostró muy contento por la producción del equipo y por su actuación: "empezamos medio dormidos pero después nos acomodamos y fue otro partido. Jugamos y ganamos muy bien", remarcó.