El volante Pablo Aimar, que comenzó la pretemporada junto al plantel de River, se puso por primera vez botines y su tobillo respondió de la mejor manera.
Si bien el cordobés ha mostrado buenas señales con respecto a su condición física y a su lesión en el tobillo, será él quien determine si está en condiciones de volver a jugar como profesional en el Millonario.
Si Aimar da el visto bueno, recién ahí, comenzarán a hablar del contrato del jugador y su futuro. Por ahora, todo es optimismo.
En el entrenamiento de River, Aimar trotó durante la mayor parte de mismo hasta que, por indicación del preparador físico, se puso los botines y realizó un ejercicio corto de traslado y pase.
Una vez finalizado el ejercicio, el Payasito se sacó los botines y elongó durante unos 20 minutos. Tras ello, y con más ganas de estar adentro que mirando, Aimar presenció la práctica de fútbol reducido de los titulares.